Tijuana y Rosarito bajo una ola de calor que pone a prueba la infraestructura

La zona costa de Baja California atraviesa una ola de calor extraordinaria para octubre, con temperaturas que han rondado los 40 °C en Tijuana y que se extienden hacia Playas de Rosarito y el sur de California. El sábado 3 de octubre, San Diego alcanzó 105 °F (40.6 °C) en el aeropuerto, rompiendo el récord previo de 104 °F establecido en 1987 y quedando 29 °F por encima de la temperatura máxima normal para esa fecha. 

Pero el problema ya no es solamente el calor. La emergencia está mostrando una cadena de vulnerabilidades: calor → mayor consumo eléctrico → fallas y apagones → interrupción de sistemas de bombeo → falta de agua.

La CESPT reconoce que las altas temperaturas han disparado la demanda de agua, reducido los niveles de los tanques y que las fallas eléctricas han dejado fuera de operación sistemas de bombeo. Más de 100 colonias de Tijuana llegaron a registrar afectaciones, incluyendo sectores cuyo abastecimiento depende directamente de equipos eléctricos. 

En Playas de Tijuana la situación provocó este martes una protesta frente a instalaciones de la CFE. Vecinos llevaron alimentos que se echaron a perder durante los apagones y denunciaron las dificultades de permanecer durante horas —en algunos casos se han reportado alrededor de 30 horas— sin electricidad en medio de temperaturas extremas. 

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La situación resulta especialmente complicada porque buena parte de Tijuana y Rosarito no fue diseñada históricamente para soportar durante varios días temperaturas cercanas a 40 °C. Muchas viviendas, escuelas y pequeños comercios no cuentan con aire acondicionado, mientras que la demanda simultánea de electricidad y agua aumenta considerablemente.

Este martes incluso se anunció la suspensión de clases en Tijuana durante la tarde del 6 de octubre y durante el miércoles, debido a las condiciones de calor. La gobernadora Marina del Pilar Ávila señaló precisamente la diferencia con Mexicali: una ciudad acostumbrada al calor extremo y con escuelas y edificios preparados en mayor medida para enfrentarlo. 

¿Por qué tanto calor?

La región está bajo los efectos de una ola de calor tardía que afecta también al sur de California. Una persistente zona de alta presión favorece temperaturas muy superiores al promedio; además, especialistas señalan la influencia de temperaturas oceánicas elevadas y de un año marcado por El Niño. En algunas partes del sur de California las temperaturas han llegado a situarse cerca de 30 °F por encima de lo normal. 

El episodio deja una advertencia importante para nuestra región. Ya no basta con preguntarnos cuándo terminará la ola de calor. Tijuana y Rosarito necesitan preguntarse si su infraestructura eléctrica, hidráulica, escolar y urbana está preparada para episodios extremos que pueden volverse más frecuentes y prolongados.

Mientras tanto, la recomendación inmediata es reducir la exposición al sol durante las horas más intensas, hidratarse constantemente, vigilar especialmente a niñas y niños, adultos mayores y mascotas, y evitar actividades físicas intensas al exterior.

El calor pasará. La pregunta es qué vamos a aprender de esta crisis antes de la siguiente.

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