EL GRAN PREMIO NACIONAL DE ARTE POPULAR 2026 RECONOCE LA CREATIVIDAD Y LOS SABERES DE LAS COMUNIDADES ARTESANAS DE MÉXICO

  • La LI edición del certamen otorga 123 premios y cinco reconocimientos a la trayectoria artesanal
  • Teresa Aguilar Celedonio, de Xalitla, Guerrero, recibe el Galardón Presidencial por Nuestras raíces, una obra en papel amate decorado con tinta china

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), celebró la ceremonia de premiación de la LI edición del Concurso Gran Premio Nacional de Arte Popular, en el Museo Nacional de Antropología, donde se reconoció la creatividad, la maestría técnica y los conocimientos que las artesanas y los artesanos preservan y transmiten en distintas regiones del país.

En la presente edición participaron 712 obras provenientes de 22 entidades federativas y 22 pueblos indígenas. Tras la evaluación del jurado, se otorgaron 123 premios en distintas categorías y cinco reconocimientos a la trayectoria artesanal.

En representación de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, la directora general del Fonart, Sonya Santos Garza, destacó el compromiso institucional de acompañar a las comunidades artesanas y favorecer la continuidad de sus conocimientos.

Santos Garza señaló que la institución también contribuye al bienestar de las personas artesanas, mediante condiciones que favorecen la preservación de sus conocimientos y formas de creación. “Nuestro trabajo también busca contribuir a su bienestar integral, fortaleciendo las condiciones que permitan que estos conocimientos y formas de creación continúen vivos y puedan seguir pasando de una generación a otra”, afirmó.

Por su parte, la directora de Fomento Cultural Banamex, Natalia Pollak Bianchi, destacó que los reconocimientos permiten identificar a las personas detrás de cada creación, además de valorar las técnicas y los territorios de los que provienen. “En un mercado, una pieza suele identificarse por su técnica o por su lugar de origen. Casi nunca se dice quién la realizó. En este premio cada obra llega con el nombre de su autor, de su taller y de su comunidad”, afirmó.

Recordó que cada pieza representa semanas o meses de preparación, aprendizaje y perfeccionamiento, por lo que recibir un galardón contribuye a visibilizar la autoría y el valor del trabajo artesanal.

A su vez, el director del recinto, Antonio Saborit García Peña, reconoció la presencia de las y los creadores, quienes dieron un sentido especial a la ceremonia.

Saberes y conocimientos

El Galardón Presidencial, máximo reconocimiento del certamen, fue otorgado a Teresa Aguilar Celedonio, originaria de Xalitla, municipio de Tepecoacuilco de Trujano, Guerrero, por Nuestras raíces, una obra elaborada en papel amate y decorada con tinta china que representa tradiciones y costumbres del Alto Balsas.

Asimismo, se entregaron tres Galardones Nacionales a creadoras y creadores de Guanajuato, Oaxaca, Tlaxcala, cuyas obras muestran la diversidad de materiales y técnicas del arte popular mexicano.

Melisa Hernández Marcial, de Pinotepa de Don Luis, Oaxaca, fue reconocida por Traje tradicional completo, elaborado en algodón tejido y brocado en telar de cintura con tintes naturales. Así como, Isaac Netzahualcoyotl Cabrera, de Contla de Juan Cuamatzi, Tlaxcala, obtuvo el galardón por La hojarasca, un sarape de lana tejido en telar de pedal.

Por su parte, J. Guadalupe Velázquez Galván, de Apaseo el Alto, Guanajuato, recibió el reconocimiento por Retablo de Arcángeles, realizado en madera tallada.

La premiación también distinguió trabajos en textiles, alfarería, cerámica, madera, metal, fibras vegetales, laca y papel, entre otras expresiones que dan cuenta de los conocimientos y las formas de creación presentes en las comunidades artesanas del país.

Cabe destacar que en los Premios Especiales, se distinguieron tres propuestas que reflejan distintas maneras de conservar y renovar las técnicas artesanales.

El reconocimiento a la mejor obra en técnica y material, con aplicación de tintes naturales, correspondió aShte, una blusa de algodón tejida y brocada en telar de cintura, procedente de Venustiano Carranza, Chiapas. La pieza incorpora tintes naturales y elementos relacionados con la tierra, la milpa, la lluvia y las estrellas.

El premio a la mejor obra tradicional de rescate antiguo fue para una olla tradicional de barro modelado, originaria de Vista Hermosa, Atlahuilco, Veracruz. En tanto, El viaje Wirikuta, un cuadro de arte wixárika elaborado con algodón y cera de Campeche, procedente de la Ciudad de México, recibió el premio a la mejor obra de innovación y diseño con tradición.

Además de las obras ganadoras, el concurso galardonó cinco trayectorias artesanales vinculadas con la alfarería y la cerámica, los textiles, la cartonería y las técnicas de maque y laca, como una forma de valorar los conocimientos adquiridos y transmitidos a lo largo de generaciones.

Las obras ganadoras se pueden conocer a partir del 15 de octubre de 2026, en la sala Guillermo Bonfil del Museo Nacional de Culturas Populares, así, el público se acerca a la diversidad de expresiones, materiales y técnicas del arte popular mexicano.

El premio contó con el apoyo del Banco Nacional de México, mediante Fomento Cultural Banamex, y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), por conducto del Museo Nacional de Antropología.

Con la LI edición del Gran Premio Nacional de Arte Popular, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México reconoce el trabajo de las personas artesanas como parte fundamental del patrimonio cultural vivo del país y contribuye a visibilizar los saberes que dan identidad a sus comunidades.

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