Con música, danza, pirekuas y un gran festín comunitario, la comunidad purépecha de Playas de Rosarito celebró este miércoles a San Jerónimo, su santo patrono, manteniendo vivas las tradiciones heredadas de Janitzio, Michoacán.

La celebración tuvo lugar en la conocida Plaza Purépecha de la colonia Constitución, donde la jornada comenzó con una misa en honor a San Jerónimo. Mientras se desarrollaba la ceremonia religiosa, la comunidad trabajaba colectivamente en los preparativos: las mujeres elaboraban corundas, caldo de pescado y otros platillos tradicionales, mientras los hombres acomodaban mesas y sillas.
Al concluir la misa comenzó la fiesta, con música en vivo, bailes tradicionales y la convivencia alrededor de la comida. Las mujeres servían desde la cocina y los hombres llevaban los platos hasta las mesas, en una dinámica que refleja el fuerte sentido de organización y colaboración comunitaria.

La celebración reproduce en Rosarito parte de las tradiciones que muchas familias conservan de sus comunidades de origen en Michoacán, con vestimentas tradicionales, música, gastronomía y la presencia de hablantes de la lengua purépecha.
San Jerónimo es recordado históricamente por su trabajo como traductor y estudioso de las Escrituras, una figura vinculada al conocimiento y la transmisión de la palabra.

La fiesta también permite reconocer la profundidad histórica del pueblo purépecha, una de las grandes culturas de Mesoamérica, cuyo imperio resistió la expansión mexica y destacó particularmente por su conocimiento de la metalurgia. Esa herencia continúa presente en Michoacán en expresiones como el trabajo artesanal del cobre, las pirekuas, la gastronomía y las celebraciones del Día de Muertos.
Hoy, a cientos de kilómetros de Michoacán, la comunidad purépecha de Rosarito mantiene vivas sus raíces y las comparte con la ciudad que también ha hecho su hogar.

